La sentencia de la Sala
de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha,
sec. 2ª, de 22 de julio de 2020, nº 1214/2020, rec. 976/2019, manifiesta que el
proceso laboral está concebido como un proceso de instancia única (que no
grado), lo que significa que la valoración de la prueba se atribuye en toda su
amplitud únicamente al juzgador de instancia por ser quien ha tenido plena inmediación
en su práctica.
No es posible admitir
la revisión fáctica de la sentencia impugnada con base en las mismas pruebas
que le sirvieron de fundamento, en cuanto que no es aceptable sustituir la
percepción que de ellas hizo el Juzgador de Instancia, por un juicio valorativo
personal y subjetivo de la parte interesada
La revisión de las
conclusiones únicamente realizadas por el Juez de lo Social solo puede ser
realizada cuando un posible error aparezca de manera evidente y sin lugar a
dudas de documentos idóneos para ese fin que obren en autos, por lo que se
rechaza que el Tribunal pueda realizar una nueva valoración de la prueba, como
si el presente recurso no fuera el extraordinario de casación sino el ordinario
de apelación.
La doctrina jurisprudencial (por todas, sentencias del Tribunal Supremo de 1 de diciembre de 2015, rec. 60/2015, y las que en ella se citan de 13 julio 2010, rec. 17/2009; 21 octubre 2010, rec. 198/2009; 5 de junio de 2011, rec. 158/2010 y 23 septiembre 2014, rec. 66/2014 y otras muchas), ha señalado que "el proceso laboral está concebido como un proceso de instancia única (que no grado), lo que significa que la valoración de la prueba se atribuye en toda su amplitud (art. 97.2 LRJS) únicamente al juzgador de instancia por ser quien ha tenido plena inmediación en su práctica y la revisión de sus conclusiones únicamente puede ser realizada cuando un posible error aparezca de manera evidente y sin lugar a dudas de documentos idóneos para ese fin que obren en autos, por lo que se rechaza que el Tribunal pueda realizar una nueva valoración de la prueba, como si el presente recurso no fuera el extraordinario de casación sino el ordinario de apelación.
En concordancia, se rechaza la existencia de error si ello implica negar las facultades de valoración que corresponden primordialmente al Tribunal de Instancia, siempre que las mismas se hayan ejercido conforme a las reglas de la sana crítica, pues lo contrario comportaría la sustitución del criterio objetivo de aquél por el subjetivo de las partes".
Por tal razón, no es posible admitir la revisión fáctica de la sentencia
impugnada con base en las mismas pruebas que le sirvieron de fundamento, en
cuanto que no es aceptable sustituir la percepción que de ellas hizo el
Juzgador de Instancia, por un juicio valorativo personal y subjetivo de la
parte interesada; pues tal forma de proceder no es la pertinente en el presente
recurso extraordinario de suplicación, que por su naturaleza no permite la
revisión de todo el material probatorio practicado en el proceso, a modo de un
recurso de apelación; máxime cuando, tal como se indica en la propia sentencia,
el contenido del hecho probado cuarto se funda en la valoración de varios
elementos probatorios (expediente administrativo, dictamen propuesta de
05/12/2017, documental médica y periciales de parte). Por lo tanto, la
modificación propuesta ha de rechazarse.
www.gonzaleztorresabogados.com
928 244 935
No hay comentarios:
Publicar un comentario