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domingo, 1 de noviembre de 2026

Nulidad de pleno derecho de la ocupación sin título de parte de una finca privada por obras públicas municipales del saneamiento que invadió ilegalmente la finca, la reposición de la finca a su estado anterior y la indemnización por la ocupación temporal, aun cuando la obra está construida y funcionando.

 

La sentencia de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, sec. 2ª, de 29 de septiembre de 2026, nº 379/2026, rec. 4101/2026, declara que procede la nulidad de pleno derecho de la ocupación sin título de parte de una finca privada por obras públicas municipales del saneamiento que invadió ilegalmente la finca, la reposición de la finca a su estado anterior y la indemnización por la ocupación temporal, aun cuando la obra está construida y funcionando.

El TSJ desestima la apelación interpuesta, pues se comparte la motivación de la sentencia apelada cuando considera acreditado que la superficie ocupada, en base a la prueba practicada, es de 112,00 m2. Y partiendo de la acreditación de la ocupación de parte de la finca de la parte demandante (aquí apelada) sin título, y no pudiéndose considerar probada la imposibilidad de reposición de la misma a su estado anterior, retirando la conducción, procede confirmar la sentencia en tal extremo, sin perjuicio de la procedencia de la indemnización por la ocupación temporal, al ser compatibles.

Cuando una administración municipal ocupa sin título un terreno privado mediante la desviación de un proyecto de obras públicas, y no acredita la imposibilidad de restitución del terreno a su estado previo sin causar un perjuicio al interés público, procede la anulación de dicha ocupación, la restitución in natura y la indemnización por ocupación temporal desde la ejecución hasta el reconocimiento de la vía de hecho.

El tribunal estima que existe vía de hecho al haberse producido una desviación sustancial y no autorizada del trazado del proyecto público, que produjo la ocupación ilícita de una parte de la finca del particular sin título alguno ni procedimiento expropiatorio previo.

Se considera acreditado que la ocupación afecta una superficie de 112 m2 y que la restitución del terreno a su estado previo es técnicamente posible, sin que se haya demostrado un perjuicio al interés público que justifique la conservación de la obra. Además, se toma en cuenta que el retraso en reconocer la vía de hecho y la responsabilidad por ello corresponde al Concello, debido a errores en informes y falta de diligencia.

En consecuencia, el tribunal confirma la anulación de la ocupación administrativa y ordena la reposición in natura del terreno mediante la retirada de la conducción subterránea ilícita, así como la indemnización por ocupación temporal correspondiente desde 2010 hasta 2024 por un importe de 2.560,32 euros.

Se aclara la aplicación estricta del régimen jurídico ante la vía de hecho en materia de ocupación municipal de terrenos privados, reconociendo la compatibilidad entre la reposición in natura y la indemnización por ocupación temporal y limitando la alegación de interés público para justificar la conservación de obras realizadas sin procedimiento previo, siempre que no se demuestre perjuicio efectivo a la comunidad.

A) Introducción.

1º) El Concello de Vilalba ejecutó una obra pública de canalización del saneamiento que invadió ilegalmente 112 m2 de una finca privada, sin procedimiento administrativo previo y manteniendo dicha ocupación durante más de ocho años, pese a múltiples denuncias y un error inicial en el informe de la empresa concesionaria Espina y Delfín.

¿Procede la nulidad de pleno derecho de la ocupación sin título de parte de una finca privada por obras públicas municipales, la reposición de la finca a su estado anterior y la indemnización por la ocupación temporal, aun cuando la obra está construida y funcionando?.

Se confirma la nulidad de la ocupación ilegal, la obligación de restituir la finca a su estado previo mediante la retirada de la conducciones subterráneas y el pago de una indemnización por ocupación temporal, desestimándose la excepción basada en la imposibilidad o desproporcionalidad de la restitución.

En aplicación del artículo 32.2 y 31.2 de la Ley reguladora de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa (LJCA 29/1998), la ocupación sin título y desviación del proyecto original configura una vía de hecho contraria a derecho, que debe ser reparada mediante el cese de la actuación y la restitución completa, salvo imposibilidad acreditada, lo cual no ocurrió; además, la prolongada tolerancia no extinguió el derecho de la propiedad ni impidió la reclamación, siendo aplicable la valoración adecuada del suelo conforme a su naturaleza real, sin reconocer expectativas urbanísticas.

2º) Procede la nulidad de pleno derecho de la ocupación, la reposición de la finca a su estado anterior y la indemnización por ocupación temporal, tal como dictamina la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Galicia referida. La jurisprudencia contencioso-administrativa determina que la existencia de una obra pública construida y en funcionamiento no convalida una vía de hecho ni exime a la Administración de su obligación de restituir el bien, salvo que se acredite una imposibilidad material o un perjuicio grave e irreversible al interés público.

Razones jurídicas y fundamentos de la sentencia:

- Configuración de la vía de hecho: La desviación sustancial del proyecto original y la ocupación de 112 m² de terreno privado sin tramitar el preceptivo expediente expropiatorio ni ostentar título habilitante vulnera de forma radical el ordenamiento jurídico (arts. 31.2 y 32.2 de la LJCA 29/1998).

- Carga de la prueba sobre la imposibilidad de restitución: Corresponde al Concello demostrar que la retirada de la conducción subterránea genera un perjuicio efectivo e inasumible para la comunidad. Al no haberse probado dicha imposibilidad técnica o afectación irreversible al servicio de saneamiento, prevalece el derecho a la restitución in natura.

- Compatibilidad de acciones: La obligación de devolver el terreno a su estado original mediante la retirada de las tuberías es plenamente compatible con la indemnización de 2.560,32 euros por la ocupación temporal sufrida entre los años 2010 y 2024. La indemnización resarcimiento el daño pasado, mientras que la reposición cesa la vulneración actual.

- Inactividad y diligencia administrativa: El retraso prolongado en la resolución del conflicto debido a errores en los informes técnicos de la concesionaria (Espina y Delfín) y a la falta de diligencia municipal no puede penalizar al propietario afectado ni extingue su derecho dominical sobre la finca.

B) Sobre la oposición a la apelación.

La recurrente reitera los mismos argumentos esgrimidos en instancia y que fueron objeto de acertada valoración en la Sentencia impugnada. Solamente pueden tomarse en consideración las alegaciones que se dirijan a acreditar el error en que se haya podido incurrir en la sentencia, la falta de valoración debida de la prueba practicada o el defecto en la aplicación de la norma jurídica que resulte aplicable. Las alegaciones y razonamientos jurídicos deben tratar de desvirtuar los Fundamentos de Derecho impugnados.

Ciertamente y como refiere la parte apelante, es un hecho evidente e incontrovertido la existencia de una vía de hecho, y así señalamos que ya fue denunciada como tal por esta parte en el año 2018, producida en su día por la Administración recurrida al ejecutar las obras de canalización del saneamiento que invadieron de manera injusta y absolutamente arbitraria la propiedad de mi mandante que nunca con anterioridad había estado gravada con servidumbre alguna.

Mi representado y su madre tomaron conocimiento de la existencia de tales canalizaciones atravesando el subsuelo de su parcela en el año 2017 al recibir una certificación urbanística solicitada con carácter previo a la venta concertada de esa finca (suelo urbano no consolidado, parcialmente urbanizado y edificable en dos plantas con una superficie mínima de 1.000 m. de parcela y ubicada a escasos 20 m. del casco urbano de la localidad de Vilalba) pues en ese momento existía un comprador interesado en construir una vivienda en esa ubicación y cuya venta se vio frustrada al tener conocimiento de que por el subsuelo de la parcela discurría la citada infraestructura municipal. Dicha certificación de fecha 5 de diciembre de 2017 lleva la firma del Arquitecto Municipal D. Jose María, a la sazón, perito de parte interviniente en la presente litis.

La obra fue desviada en dicho punto (desvío totalmente injustificado en ejecución de una obra de estas características en la que el margen de error puede oscilar entre los 0,15-0,30 cm atendiendo a los medios técnicos y de obra actuales), el cual afectó tan sólo a la parcela de mis mandantes, es decir, a unos pocos metros del total de la obra ejecutada.

Dicha circunstancia fáctica fundamental en la presente litis ya había sido acreditada también por esta parte en el año 2019 en el recurso de reposición interpuesto contra el acuerdo injusto y confiscatorio de la Junta de Gobierno Local del Concello de fecha 23 de septiembre de 2019 (Expediente n.º NUM001) (Documentos 2 a 5 del E.A.) mediante un Informe-Planos elaborado por el arquitecto técnico D. Paulino en fecha 20 de octubre del mismo año (Fundamento Jurídico Primero "Sobre los hechos de interés", Punto 8, párrafo segundo):

"Acompaña informe técnico emitido por el arquitecto técnico D. Paulino de fecha 20 de octubre de 2019 que analiza y traspone sobre la planimetría catastral la planimetría municipal del proyecto de ejecución de obras de saneamiento suscrito por el arquitecto municipal D. Pascual (planos nº. 1 a 6 ) en marzo de 2010, en el que constata la no afectación del trazado o pozos del viejo alcantarillado de As Pedreiras sobre la parcela propiedad del interesado".

Por consiguiente, el Concello demandado fue también el único responsable o causante del evidente retraso en resolver la vía de hecho en su condición de solicitante del citado informe a la concesionaria y que ahora califica como "erróneo", pero que sin embargo no fue capaz de reconocer por evidente falta de comprobación y diligencia desde el año 2018 (denuncia de los hechos) hasta el año 2024, fecha en la que el actual Secretario municipal mediante Informe jurídico de fecha 8 de marzo de 2024 reconoce por primera vez la inexactitud e incorrección del citado informe de fecha 13 de junio de 2019, y en consecuencia con dicho "error" el reconocimiento también de la de la vía de hecho denunciada por esta parte 6 años antes.

C) Fondo del recurso: Sobre la procedencia de la restitución e indemnización.

El objeto de recurso sobre que se pronuncia la sentencia apelada, viene constituido por la Resolución dictada por el Concelleiro de Urbanismo del Concello de Vilaba con fecha 15 de abril de 2024 por la que se reconoce la existencia de una vía de hecho expropiatoria llevada a cabo en la propiedad del interesado, desestima la solicitud de nulidad de pleno derecho interesada y acuerda el pago del justo precio en la cantidad de 348,38 euros.

En la sentencia apelada se toma en consideración el informe técnico emitido por el arquitecto técnico D. Paulino, de fecha 20 de octubre de 2019, que analiza y transpone sobre la planimetría catastral la planimetría municipal del proyecto de ejecución de obras de saneamiento suscrito por el arquitecto municipal D. Pascual (planos nº. 1 a 6) en marzo de 2010, en el que constata la no afectación del trazado o pozos del viejo alcantarillado de As Pedreiras sobre la parcela propiedad del interesado. Previendo en la memoria del proyecto de ejecución, el respeto de todos los pozos de registro y/o salto.

Del simple examen de las alegaciones de ambas partes ya se deduce que no se pone en duda la existencia de una vía de hecho, por cuanto existió una desviación del trazado del proyecto, invadiendo en un pequeño espacio la parcela de la parte apelante con la construcción de dos pozos en la misma, siendo una ocupación subterránea. El propio Concello de Villalba así lo reconoce, pero tan sólo acuerda una indemnización a favor de la perjudicada en un importe de 348,38 euros conforme al informe del arquitecto municipal.

La sentencia estima la demanda en el sentido de considerar que procede estimar la pretensión de reposición de la finca de la demandante (parte apelada) a su estado previo, mediante la retirada de la conducción de aguas subterránea ilícitamente instalada; así como una indemnización a su favor por los daños y perjuicios causados.

Se pone de manifiesto esa variación sustancial en el trazado a través del propio informe técnico topográfico de julio de 2020 suscrito por el Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos D. Ángel, a solicitud del Concello de Vilalba se evidencia, que evidencia que el trazado de los colectores supone una variación sustancial del trazado establecido en el plano n.º 5 del Proyecto de Ejecución de Obras de Saneamiento suscrito por el arquitecto D. Pascual en marzo de 2010 y constata que invaden y penetran varios metros en la parcela propiedad de la Sra. Inocencia con dos pozos de registro construidos dentro de su parcela; si bien inicialmente no se había reconocido así. Ello tiene su relevancia a efectos de que se comparta la motivación de la sentencia recurrida cuando se considera en la misma que no se puede considerar se hubiera producido la prescripción de la posibilidad de reclamar, cuando es el propio Concello el que, inicialmente, y al amparo del informe emitido por la concesionaria, rechaza la desviación. En todo caso, además, la parte demandada no ha apelado contra la sentencia. Y el retraso igualmente es causado por el Concello atendida la tardanza en reconocer la existencia del desvío y, por consecuencia, de la vía de hecho.

En conclusión, y partiendo de la ocupación sin título y sin previo procedimiento administrativo, así como de la existencia reconocida por ambas partes de desvío en la ejecución de las obras de las canalizaciones municipales, sin respetar las previsiones del proyecto; la ausencia de acreditación de la imposibilidad de reposición de la finca a su estado anterior, que no se presenta como complicada desde un punto de vista técnico y respecto de la que no se ha acreditado que suponga un daño para la población ni una privación del servicio; es por lo que procede confirmar la sentencia apelada.

Ello es así partiendo de que, con relación a la superficie ocupada, se comparte la motivación de la sentencia apelada cuando considera acreditado que la superficie ocupada, en base a la prueba practicada, es de 112,00 m2. Y partiendo de la acreditación de la ocupación de parte de la finca de la parte demandante (aquí apelada) sin título, y no pudiéndose considerar probada la imposibilidad de reposición de la misma a su estado anterior, retirando la conducción, procede confirmar la sentencia en tal extremo, sin perjuicio de la procedencia de la indemnización por la ocupación temporal , al ser compatibles.

Ha de considerarse que las sentencias citadas, tratan de supuestos muy puntuales y de que hay que analizar cada caso concreto y sus circunstancias. Y de que procede la aplicación del art. 32.2 de la LJCA 29/1998:

"Si el recurso tiene por objeto una actuación material constitutiva de vía de hecho, el demandante podrá pretender que se declare contraria a Derecho, que se ordene el cese de dicha actuación y que se adopten, en su caso, las demás medidas previstas en el artículo 31.2".

Y el art. 31.2 prevé: 

"También podrá pretender el reconocimiento de una situación jurídica individualizada y la adopción de las medidas adecuadas para el pleno restablecimiento de la misma, entre ellas la indemnización de los daños y perjuicios, cuando proceda."

Por lo que, en aplicación de la normativa transcrita, procede confirmar la procedencia de la reposición de la finca titularidad de la actora a su estado previo a la ilegítima ocupación, mediante la retirada de la conducción de aguas subterráneas ilícitamente instalada, así como la indemnización por su ocupación temporal desde el año 2010 al año 2024, en la cantidad de 2560,32 euros.

En cuanto a la referida valoración, tampoco se aprecia error al considerar adecuada la que parte de la referida superficie; de la adecuada calificación del suelo; de la valoración de la finca aplicando el método comparativo, empleado por ambos peritos, si bien limitando los valores de referencia, en el sentido de considerar más acordes los de concellos cercanos, excluyendo el de Lugo; excluyendo la valoración de afecciones no acreditadas, en concreto de pérdida objetiva de valor o funcionalidad de la finca durante los 14 años; así como tampoco de la afección moral.

Consecuencia de lo expuesto es que procede la desestimación del recurso de apelación.

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En el ámbito de la cuantificación de la responsabilidad patrimonial el importe del IVA no debe considerarse daño efectivo indemnizable cuando el reclamante es sujeto pasivo de dicho impuesto y está en condiciones de ser fiscalmente resarcido de las cuotas soportadas.

 

La sentencia de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo, sec. 5ª, de 7 de octubre de 2026, nº 1117/2026, rec. 927/2026, reitera la doctrina jurisprudencial relativa a que en el ámbito de la cuantificación de la responsabilidad patrimonial el importe del IVA no debe considerarse daño efectivo indemnizable cuando el reclamante es sujeto pasivo de dicho impuesto y está en condiciones de ser fiscalmente resarcido de las cuotas soportadas, ya que la deducción del IVA soportado y la inclusión de este en la indemnización comporta una duplicidad que debe ser corregida.

En tal caso, no se le habría ocasionado ningún daño en este aspecto, satisfaciéndose así precisamente el principio de “restitutio in integrum”.

En la cuantificación de la responsabilidad patrimonial, el importe del IVA no debe considerarse daño efectivo indemnizable cuando el reclamante es sujeto pasivo del impuesto y puede fiscalmente resarcirse de las cuotas soportadas, asegurando así la neutralidad del IVA para los empresarios y evitando un enriquecimiento injusto.

El Tribunal Supremo da la razón a la administración recurrente al establecer que el IVA no constituye un daño efectivo indemnizable cuando el reclamante puede deducir fiscalmente dicho impuesto, asegurando así la neutralidad propia del IVA para sujetos pasivos empresarios. Aunque la sentencia de instancia reconocía la indemnización incluyendo el IVA bajo el principio de restitutio in integrum, el Tribunal Supremo considera que incluir el IVA implica un enriquecimiento injusto para la empresa.

En consecuencia, se estima el recurso de casación interpuesto por la Diputación Foral de Gipuzkoa y se anula parcialmente la sentencia de instancia en cuanto a la inclusión del IVA en la indemnización.

El tribunal reafirma y fija doctrina respecto a los criterios de cuantificación de la responsabilidad patrimonial en relación con el IVA soportado, imponiendo las costas procesales de manera equitativa dada la complejidad del asunto.

La sentencia del Supremo puntualiza y reafirma la doctrina sobre la exclusión del IVA deducible del cómputo indemnizatorio en responsabilidad patrimonial, reforzando la aplicación práctica del principio de neutralidad fiscal del IVA y delimitando con claridad las condiciones en que el IVA constituye o no un daño efectivo indemnizable.

A) Introducción.

1º) La mercantil AUTRANSA, S.L. solicitó la devolución de las cantidades abonadas por el canon establecido en las Normas Forales que regulaban el canon de utilización de tramos específicos de carreteras en Gipuzkoa, recurso que fue desestimado inicialmente pero parcialmente estimado por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco.

¿Debe considerarse el importe del IVA como daño efectivo indemnizable en la responsabilidad patrimonial cuando el reclamante es sujeto pasivo del impuesto y puede ser resarcido fiscalmente de las cuotas soportadas?.

El Tribunal Supremo establece como doctrina jurisprudencial que el importe del IVA no debe considerarse daño efectivo indemnizable cuando el reclamante es sujeto pasivo del impuesto y puede ser fiscalmente resarcido de las cuotas soportadas, casando la sentencia recurrida en este aspecto.

Se fundamenta en el principio de neutralidad del IVA para el empresario sujeto pasivo, conforme al artículo 84 LRJSP y artículos 84, 92, 99 y 115 de la Ley del IVA, y en la reiterada doctrina jurisprudencial que evita la duplicidad indemnizatoria para el reclamante que puede deducirse o recuperar ese impuesto.

2º) El importe del IVA no debe considerarse daño efectivo indemnizable en el ámbito de la responsabilidad patrimonial cuando el reclamante es sujeto pasivo del impuesto y tiene el derecho o la capacidad legal de deducirse o recuperar fiscalmente las cuotas soportadas.

La doctrina del Tribunal Supremo fundamenta esta exclusión en los siguientes pilares jurídicos y económicos:

- Principio de indemnidad (restitutio in integrum): El objetivo de la responsabilidad patrimonial es dejar al lesionado en la misma situación que tendría de no haber existido el daño. Si una empresa se deduce el IVA por la vía fiscal y a la vez lo recibe como indemnización, percibiría el mismo importe dos veces.

- Principio de neutralidad del IVA: El IVA es un impuesto indirecto diseñado para gravar el consumo final. Para los empresarios y profesionales que actúan como sujetos pasivos, el mecanismo de deducción garantiza que el impuesto sea neutral y no suponga un coste real en su cuenta de resultados.

- Prohibición del enriquecimiento injusto: Incluir el IVA deducible en la cuantía indemnizatoria supondría un beneficio económico indebido para el reclamante a costa de las arcas públicas, al obtener una duplicidad en el resarcimiento.

En consecuencia, el IVA solo constituiría un daño efectivo resarcible en aquellos supuestos en los que el reclamante no sea sujeto pasivo (por ejemplo, un consumidor final) o cuando, siéndolo, la normativa fiscal le impida explícitamente la deducción de esas cuotas específicas.

B) Objeto del recurso. De la resolución administrativa y de las Sentencias del Juzgado y de la Sala de instancia.

1.1.- Es objeto de impugnación en este recurso de casación la sentencia n.º 555/2024, de 29 de noviembre, dictada por la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco en el procedimiento ordinario 459/2023, cuya parte dispositiva establece:

«Estimar parcialmente el recurso contencioso-administrativo y, en consecuencia,

1.- Declarar que la resolución recurrida no es conforme a Derecho y, en consecuencia, anularla.

2.- Condenar a la administración demandada a pagar a la demandante la cantidad de 54485,22 euros más intereses legales desde la reclamación administrativa.

3.- No condenar en costas.».

1.2.- La resolución impugnada en la instancia fue la orden foral 636C/22 que desestimó la reclamación de responsabilidad patrimonial de la administración formulada por la demandante por el perjuicio causado ante la exacción del canon establecido en las Normas Forales 7/2016, de 15 de diciembre, y 6/2018, de 12 de noviembre, por las que se regulaba el canon de utilización de determinados tramos de las carreteras de alta capacidad A-15 y N-I del Territorio Histórico de Gipuzkoa, en cuantía de 160.782,22 euros.

1.3.- La Sentencia de TSJ establece, en lo que afecta la cuestión casacional que aquí resolvemos, lo siguiente:

«[...] La administración rebate la partida de IVA. El principio de restitutio in integrum lleva a estimar la demanda íntegramente incluyendo el IVA, pues es ese el perjuicio total sufrido derivado de la aplicación del canon y forma parte de la cantidad que la sociedad se vio obligada a pagar a Bidegi indebidamente, sin perjuicio de la regularización del IVA que en su caso corresponda. [...]»

C) La doctrina jurisprudencial establecida en relación con la cuestión de interés casacional planteada.

1º) El auto de admisión del recurso plantea como cuestión que presenta interés casacional, la consistente en «[...] reafirmar, reforzar, complementar, y, en su caso, matizar, nuestra jurisprudencia sobre los criterios de cuantificación de la responsabilidad patrimonial y, en concreto, determinar si el importe del IVA debe considerarse daño efectivo indemnizable cuando el reclamante es sujeto pasivo de dicho impuesto y está en condiciones de ser fiscalmente resarcido de las cuotas soportadas. [...]».

Y a tal efecto, el citado auto identifica como normas que, en principio, serán objeto de interpretación: el artículo 32.2 LRJSP y los arts. 84, 92, 99 y 115 LIVA.

2º) La cuestión que se plantea en este recurso se centra exclusivamente en determinar si el importe del IVA debe considerarse daño efectivo indemnizable cuando el reclamante es sujeto pasivo de dicho impuesto y está en condiciones de ser fiscalmente resarcido de las cuotas soportadas.

3º)  El marco normativo a tener en cuenta para resolver la cuestión casacional planteada es el siguiente:

a) El artículo 84 LIVA establece que serán sujetos pasivos del Impuesto «las personas físicas o jurídicas que tengan la condición de empresarios o profesionales y realicen las entregas de bienes o presten los servicios sujetos al Impuesto [...]».

b) El artículo 92 LIVA establece que «los sujetos pasivos podrán deducir de las cuotas del Impuesto sobre el Valor Añadido devengadas por las operaciones gravadas que realicen en el interior del país las que, devengadas en el mismo territorio, hayan soportado por repercusión directa o correspondan a las siguientes operaciones [...]».

c) El artículo 99.cinco LIVA señala que «Cuando la cuantía de las deducciones procedentes supere el importe de las cuotas devengadas en el mismo periodo de liquidación, el exceso podrá ser compensado en las declaraciones-liquidaciones posteriores, siempre que no hubiesen transcurrido cuatro años contados a partir de la presentación de la declaración-liquidación en que se origine dicho exceso».

d) El artículo 115.uno LIVA dispone que «Los sujetos pasivos que no hayan podido hacer efectivas las deducciones originadas en un período de liquidación por el procedimiento previsto en el artículo 99 de esta Ley, por exceder la cuantía de las mismas de la de las cuotas devengadas, tendrán derecho a solicitar la devolución del saldo a su favor existente a 31 de diciembre de cada año en la autoliquidación correspondiente al último período de liquidación de dicho año [....].»

4º) Esta Sala se ha pronunciado ya en diversas ocasiones respecto de la cuestión jurídica de interés casacional que se suscita en este recurso. En concreto y fundamentalmente en nuestra STS de 24 de enero de 2018 (Rcas 2291/2016) y sensu contrario en nuestras STS de 16 marzo de 2022 (Rec 75/2016) y STS de 30 de junio de 2022 (Rec 140/2018); y respecto del mismo recurrente ante situación fácticas y jurídicas semejantes en nuestras SSTS de 10 de marzo de 2026 (Rcas 7924/2024 y Rcas 5128/2024) o de 17 de marzo de 2026 (Rcas 4766/2024).

Señalaba nuestra STS de 24 de enero de 2018 (Rcas 2291/2016), en doctrina que debemos aquí reiterar:

«Mayores problemas genera incluir en la indemnización las cuotas del IVA soportado en las facturas abonadas por la perjudicada, que se incluyen por la Sala de instancia en este apartado de demolición e incluso el argumento deberá extenderse al impuesto soportado en las facturas por los gastos en la construcción, que son la base para la determinación de la indemnización.

No cabe dudar, era obligado, que la perjudicada ha satisfecho las cuotas del IVA que se habían incluido, como era también obligado, en las facturas que le habían sido emitidas por los empresarios terceros que intervinieron, no solo en las obras de demolición, sino también de construcción. Así se acepta por todas las partes. Ahora bien, partiendo de que la perjudicada es, a su vez y como quienes le exigieron el IVA en sus facturas, un "empresario", en el sentido a que se refiere el artículo 84 de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del IVA; es indudable que por la misma estructura de este Impuesto indirecto que grava el consumo, la propia perjudicada tenía derecho a deducirse ese IVA soportado, de conformidad con lo que le autoriza el artículo 92 de la mencionada Ley , repercutiéndolo en los IVA que incluyó en las facturas por ella expedidas.

Es decir, la perjudicada, en cuanto que empresaria, tenía derecho a la deducción del IVA soportado con ocasión de los IVA que debía percibir de los adquirentes finales del producto, esto es, de las viviendas. Se constituye así uno de los principios básicos de este Impuesto indirecto, el de la neutralidad para los empresarios, para los sujetos pasivos, en cuanto el mismo no debe suponer gastos ni ingresos para los agentes económicos en la producción de bienes y servicios, siendo el consumidor final el que debe soportarlo. Para ello es clave en la configuración del Impuesto la deducción por los sujetos pasivos, los empresarios, que es inmediata porque nace en el mismo momento en que se devengan las cuotas deducibles. Ello quiere decir que el nacimiento del derecho a la deducción de las cuotas soportadas por la empresa perjudicada con ocasión de la construcción de los inmuebles demolidos coincide con el momento en que se devengaron las cuotas deducibles, en el mismo momento en que fueron repercutidos por los empresarios o profesionales que llevaron a cabo la construcción de los inmuebles. Lo mismo sucede con respecto a la deducción de las cuotas soportadas por la empresa perjudicada con ocasión de la demolición de los inmuebles, puesto que el derecho a la deducción coincide con el momento en que se devengaron las cuotas deducibles, en el mismo momento en que fueron repercutidos.

Y nada obsta a esa estructura del Impuesto que en el caso de los costes de demolición no existiera un consumidor final, porque si en el cómputo del ejercicio de los IVA soportados y repercutidos, existe una diferencia negativa, la compensación podrá realizarse en periodos sucesivos o, en su caso, la devolución por la Hacienda Pública.

En suma, garantizada la deducción del IVA incluido en las facturas que hayan de tomarse en consideración para determinar el importe de la indemnización procedente, la inclusión del mismo comporta una duplicidad que debe ser corregida y, por tanto, los importes del IVA soportado por la perjudicada no pueden ser incluidos en la indemnización a que tiene derecho».

Y en el mismo sentido las STS de 16 marzo de 2022 (Rec 75/2016) y STS de 30 de junio de 2022 (Rec 140/2018) en las que esta Sala, con ocasión de determinadas reclamaciones de responsabilidad patrimonial de la Administración derivada de la aplicación del Impuesto sobre las Ventas Minoristas de Hidrocarburos, declarado contrario al Derecho de la Unión Europea, estimamos la inclusión del IVA en la cuantía indemnizatoria pero solo porque el propio reclamante alegó y acreditó debidamente que se trataba de un empresario cuya actividad quedaba exenta de dicho impuesto (así se recoge en el fundamento cuarto y quinto, respectivamente, de dichas sentencias).

5º) Esta doctrina, que debe aquí mantenerse, parte de la propia regulación del IVA de la que se desprende que es un impuesto indirecto que grava el consumo final de bienes y servicios, y que no debe ser soportado económicamente por quien desarrolla una actividad económica, para quien dicho Impuesto debe resultar neutral.

Así, este carácter neutral del impuesto determina que si el recurrente tiene la condición de «empresario» sujeto al IVA, debemos concluir que el importe correspondiente al IVA no debe considerarse daño efectivo indemnizable, cuando el reclamante tiene efectivamente derecho a resarcirse fiscalmente de ese IVA soportado (verificado aquí con el pago del canon). En tal caso, no se le habría ocasionado ningún daño en este aspecto, satisfaciéndose así precisamente el principio de restitutio in integrum.

Y es que, en línea de principio, garantizada en estos términos la deducción del IVA soportado, la inclusión de este en la indemnización comporta una duplicidad que debe ser corregida y, por tanto, los importes del IVA soportado por la perjudicada no pueden ser incluidos en la indemnización a que tiene derecho.

6º) Por tanto, y en línea con nuestra doctrina expuesta, debemos dar respuesta a la cuestión planteada por la Sección de Admisión fijando la siguiente doctrina:

En el ámbito de la cuantificación de la responsabilidad patrimonial el importe del IVA no debe considerarse daño efectivo indemnizable cuando el reclamante es sujeto pasivo de dicho impuesto y está en condiciones de ser fiscalmente resarcido de las cuotas soportadas.

D) De la aplicación de la doctrina expuesta a la decisión del asunto litigioso.

1º) La sentencia impugnada de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de País Vasco, reconoce la indemnización solicitada en los términos de fallo, pero incluye en ella el IVA en virtud del principio de restitutio in integrum.

El demandante es una empresa dedicada al transporte de mercancías por carretera y, por tanto, tiene la condición de empresario sujeto al IVA. Así, conforme a la doctrina expuesta, debemos concluir que el importe correspondiente al IVA no debe considerarse daño efectivo indemnizable, puesto que la actora tenía derecho, entre otros, a deducirse ese IVA soportado con el pago del canon, con ocasión del IVA que debía percibir de los destinatarios de su servicio de transporte, por lo que no se le ha producido ningún daño.

2º) Pues bien, conforme a lo expuesto, la sentencia recurrida en casación no se ajusta a nuestra doctrina jurisprudencial, lo que obliga a estimar el recurso de casación y a casar parcialmente la sentencia impugnada por no ser conforme a Derecho exclusivamente en lo relativo a la inclusión del IVA en el concepto de indemnización conforme a lo expuesto en el fundamento de derecho sexto.

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sábado, 31 de octubre de 2026

Cuando un heredero acepta una herencia a beneficio de inventario y simultáneamente adquiere por cesión un crédito contra los mismos deudores solidarios, no se produce la extinción de la obligación por confusión de patrimonios prevista en el artículo 1192 del Código Civil.

 

El Auto de la Audiencia Provincial de Barcelona, sec. 17ª, de 8 de noviembre de 2018, nº 281/2018, rec. 586/2017, declara que cuando un heredero acepta una herencia a beneficio de inventario y simultáneamente adquiere por cesión un crédito contra los mismos deudores solidarios, no se produce la extinción de la obligación por confusión de patrimonios prevista en el artículo 1192 del Código Civil, por lo que la ejecución puede continuar contra dicho heredero hasta donde alcancen los bienes de la herencia.

El tribunal da la razón a la parte apelante, la heredera y cesionaria del crédito, al considerar que la aceptación de la herencia a beneficio de inventario limita la responsabilidad del heredero al valor del activo hereditario y evita la confusión de patrimonios prevista en el artículo 1192 del Código Civil. Por tanto, no se extingue la obligación y la ejecución puede continuar contra la parte ejecutada.

Se revoca el auto que estimó la oposición a la ejecución y se desestima dicha oposición, imponiendo las costas a la parte ejecutada. No se condenan las costas de la apelación.

El fallo confirma que la cesión de créditos es válida y que la condición de heredero a beneficio de inventario no impide la prosecución de la ejecución, estableciendo una interpretación clara sobre la coexistencia de ambas figuras jurídicas en este contexto.

La sentencia clarifica que la aceptación de una herencia a beneficio de inventario no produce la extinción de la obligación por confusión de patrimonios cuando el heredero es también cesionario del crédito, permitiendo la continuación de la ejecución contra el heredero hasta el límite del patrimonio hereditario.

A) Introducción.

1º) El procedimiento se originó tras la ejecución hipotecaria contra Inversiones Blanca Subur SL y avalistas, donde Elena, heredera a beneficio de inventario de uno de los avalistas fallecidos, adquirió por cesión el crédito para continuar la ejecución.

¿Debe estimarse la oposición a la ejecución por confusión de patrimonios debido a que Elena, heredera a beneficio de inventario, es también cesionaria del crédito contra los ejecutados?.

Se desestima la oposición a la ejecución y se permite que la misma continúe.

El artículo 1192 del Código Civil exceptúa la extinción de la obligación por confusión cuando la herencia es aceptada a beneficio de inventario, limitando la responsabilidad del heredero al valor del activo hereditario (artículos 1023 y 1026 del Código Civil). Además, la cesión de crédito es válida sin necesidad del consentimiento del deudor (artículo 1527 del Código Civil), y la ejecución puede proseguir conforme al artículo 579 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, que permite continuar la ejecución por la cantidad que falte tras la subasta de bienes hipotecados.

2º) La aceptación de una herencia a beneficio de inventario impide la confusión de patrimonios (art. 1192 CC). Por tanto, si el heredero adquiere además un crédito contra la propia herencia o sus deudores solidarios, la obligación no se extingue y la ejecución matrimonial o dineraria puede continuar contra el patrimonio hereditario.

3º) La Audiencia Provincial desestima la oposición de los deudores basándose en tres pilares del Derecho Civil y Procesal español:

- Inexistencia de confusión (Art. 1192.2 CC): El propio Código Civil excepciona de forma expresa la extinción de la obligación por confusión cuando la herencia se hubiera aceptado a beneficio de inventario. El patrimonio personal del heredero y el patrimonio de la herencia se mantienen estrictamente separados.

- Efectos del beneficio de inventario (Arts. 1023 y 1026 CC): El heredero no queda obligado a pagar las deudas del causante sino hasta donde alcancen los bienes de la misma. Al mantenerse separados los patrimonios, el crédito cedido sigue vivo y es perfectamente exigible frente a la masa hereditaria.

- Validez de la cesión de créditos (Art. 1527 CC): La transmisión del crédito a favor de la heredera es plenamente válida y eficaz desde que se celebra, sin que el deudor solidario o la sociedad necesiten prestar su consentimiento.

- Prosecución de la ejecución (Art. 579 LEC): Al no haberse extinguido la deuda, la ley procesal ampara que la ejecución continúe por la cantidad que falte (el remanente) tras haber subastado los bienes hipotecados.

B) Regulación legal.

El artículo 579 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, titulado "Ejecución dineraria en casos de bienes especialmente hipotecados o pignorados", en su redacción dada por la Ley 37/2011, de 10 de octubre, de medidas de agilización procesal, dispone que "Cuando la ejecución se dirija exclusivamente contra bienes hipotecados o pignorados en garantía de una deuda dineraria se estará a lo dispuesto en el capítulo V de este Título . Si , subastados los bienes hipotecados o pignorados, su producto fuera insuficiente para cubrir el crédito, el ejecutante podrá pedir el despacho de la ejecución por la cantidad que falte, y contra quienes proceda, y la ejecución proseguirá con arreglo a las normas ordinarias aplicables a toda ejecución."".

De la dicción del precepto parece inferirse que, en el supuesto de que el producto fuera insuficiente para cubrir el crédito una vez subastados los bienes hipotecados, la facultad (<<podrá>>) que confiere al ejecutante para pedir el despacho de la ejecución por la cantidad que falte se la otorga dentro del mismo procedimiento especial hipotecario, bastando, al efecto, la simple solicitud de ejecución por dicha cantidad que falte, sin necesidad de atenerse a los requisitos de la demanda de ejecución, solicitud o petición que, lógicamente, habrá de hacerse ante el Juzgado que ha tramitado el procedimiento hipotecario hasta la subasta con el resultado de que el producto ha resultado insuficiente para cubrir el crédito, sin perjuicio de que, una vez pedido el despacho de la ejecución por la cantidad que falte que, la ejecución deba proseguir, como el precepto dispone, con arreglo a las normas ordinarias aplicables a toda ejecución.

Así se infiere de la dicción legal del precepto al decir que " la ejecución proseguirá", empleando el verbo proseguir (<<proseguirá>>), que quiere decir, según el Diccionario de la lengua española, de la Real Academia Española, "seguir", "continuar", "llevar adelante lo que se tenía empezado", y ello quien puede o debe hacerlo es quien lo había iniciado.

Y que es lo que el legislador expone en el preámbulo de dicha Ley al decir que "En cuanto a la ejecución de sentencias, se aclaran aspectos relativos a la relación entre la ejecución especial hipotecaria y la ordinaria, precisando la forma en que la ejecución especial, dirigida contra determinados bienes, pasa a convertirse en general, dirigida contra todo el patrimonio de los responsables . ", y dicha forma en que la ejecución especial pasa a convertirse en general lo es, como hemos adelantado, mediante la solicitud que, a tal efecto, formule el acreedor en la ejecución especial.

En el presente caso quien solicitó la prosecución de la ejecución fue la cesionaria del crédito que, a su vez, es heredera a beneficio de inventario de uno de los avalistas fallecido.

En virtud de la cesión estaba legitimada para el ejercicio de la acción deducida, pues dice la Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 30 de septiembre de 2015 (ROJ: STS 4339/2015; Sentencia: 506/2015) que:

"Como ha declarado esta Sala anteriormente (sentencia del TS núm. 829/2004, de 13 de julio, y STS nº 679/2009, de 3 de noviembre), la cesión de crédito es un negocio de disposición, bilateral, cuyos sujetos son el antiguo acreedor, cedente, y el nuevo, cesionario. Solo es necesario el consentimiento de ambos, pero no el del deudor cedido, al que tan sólo debe notificarse la cesión para impedir su eventual liberación con el pago al acreedor cedente, que establece el art. 1527 del Código Civil.

La cesión produce el efecto de una inmediata transmisión, a favor del cesionario, del crédito del cedente contra el deudor cedido. No es necesario para ello acto alguno complementario; en particular, un traspaso posesorio a modo de tradición, pese a estar el negocio regulado en el Código Civil en el título IV del libro IV, de la compraventa. Tampoco es necesario para su eficacia, como se ha dicho, el consentimiento ni el conocimiento del deudor , salvo a los fines previstos en el art. 1527 del Código Civil, que le libera si paga al cedente antes de conocerla."

Dice también la referenciada Sentencia que:

"La cesión de créditos no requiere el consentimiento del deudor. Una vez perfeccionada por la conjunción de los consentimientos de cedente y cesionario, la transmisión del crédito se produce y el cesionario se convierte en acreedor , sin necesidad de que el deudor cedido lo consienta, ni siquiera que lo conozca. La liberación del deudor que paga al cedente antes de tener conocimiento de la cesión no se produce porque este siga siendo su acreedor , sino porque lo ha hecho de buena fe a quien seguía siendo el acreedor aparente . Los arts. 1164 y 1527 del Código Civil no condicionan la eficacia de la cesión al conocimiento del deudor cedido, sino que protegen la buena fe del deudor que paga al acreedor original porque considera que sigue en posesión del crédito, esto es, protege al deudor frente a la apariencia de titularidad de quien recibe el pago, en la que pudo legítimamente confiar."

El problema se plantea porque la cesionaria ostenta, a su vez, la condición de heredera del que fuera uno de los deudores solidarios.

Consta que la aceptación de la herencia lo es a beneficio de inventario .

La Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 28 de enero de 2011 ( Sentencia: 24/2011) dice lo siguiente:

"La ley pone a disposición del llamado a la herencia el beneficio de inventario para que pueda adquirirla separada de su propio patrimonio, hasta que se hayan pagado todos los acreedores (y legatarios). Su función esencial, no otra, es limitar la responsabilidad del heredero al valor del activo hereditario. Por ello, el efecto básico es la no confusión de los patrimonios de heredero y causante(artículo 1023 .3º del Código civil) lo que conlleva la limitación de la responsabilidad de dicho heredero(artículo 1023.1º) quedando la herencia en administración hasta que resulten pagados los acreedores (y legatarios)(artículo 1026)".

Dicho artículo 123.1 del Código Civil prevé que:

"1.º El heredero no queda obligado a pagar las deudas y demás cargas de la herencia sino hasta donde alcancen los bienes de la misma ".

Y el artículo 1026 del mismo texto legal dispone que:

"Hasta que resulten pagados todos los acreedores conocidos y los legatarios, se entenderá que se halla la herencia en administración.

El administrador, ya lo sea el mismo heredero, ya cualquiera otra persona, tendrá , en ese concepto, la representación de la herencia para ejercitar las acciones que a ésta competan y contestar a las demandas que se interpongan contra la misma ".

Luego, se da el caso en el que la actora, aunque haya aceptado la herencia a beneficio de inventario , está obligada a pagar la deuda que aquí se reclama " hasta donde alcancen los bienes " de la herencia , juntamente con los demás obligados solidarios.

El artículo 1192 Código Civil dispone que:

"Quedará extinguida la obligación desde que se reúnan en una misma persona los conceptos de acreedor y de deudor.

Se exceptúa el caso en que esta confusión tenga lugar en virtud de título de herencia , si ésta hubiese sido aceptada a beneficio de inventario".

Por consiguiente, hasta donde alcancen dichos bienes se produce no una confusión de patrimonios sino que se da el caso de que, por una parte, reúne, por el hecho de ser heredera, la condición de deudora y está obligada a pagar las deudas y demás cargas de la herencia hasta donde alcancen los bienes de la misma, y , por otra parte, en virtud de la cesión de créditos, ostenta la condición de acreedora , pero sin que ello signifique que se ha producido una confusión de derechos ya que, incluso, resulta ser acreedora de la deuda que su difunto esposo tenía frente al cedente y , como tal acreedora, tiene también derecho a que le sea pagada la misma con los bienes de la herencia.

Consiguientemente, al no haberse producido una confusión de derechos, procede la estimación del recurso de apelación.

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No es procedente exigir imperativamente el requerimiento notarial del artículo 1005 del Código Civil a los nietos llamándoles a la herencia para su aceptación o renuncia, correspondiendo al órgano judicial efectuar las convocatorias que estime oportunas según el procedimiento judicial.

 

El Auto de la Audiencia Provincial de Madrid, sec. 14ª, de 24 de junio de 2026, nº 282/2026, rec. 713/2025, declara que no es procedente exigir imperativamente el requerimiento notarial del artículo 1005 del Código Civil a los nietos llamándoles a la herencia para su aceptación o renuncia, correspondiendo al órgano judicial efectuar las convocatorias que estime oportunas según el procedimiento judicial.

En un procedimiento de división judicial de patrimonios relativo a una herencia intestada, no es procedente exigir imperativamente el requerimiento notarial previsto en el artículo 1005 del Código Civil para que los herederos renuncien o acepten la herencia, siendo esta comunicación potestativa, y corresponde al órgano judicial convocar a quienes estime oportuno en el proceso según los artículos 782 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

El tribunal estima el recurso de apelación interpuesto por la parte demandante, en base a que la solicitud del contador-partidor de practicar un requerimiento notarial obligatorio a los nietos conforme al artículo 1005 CC carece de fundamento legal, ya que dicha comunicación es facultativa y no puede imponerse de forma imperativa.

Se afirma que la carga de convocar a los herederos corresponde al órgano judicial mediante los procedimientos que establece la Ley de Enjuiciamiento Civil para la división judicial de patrimonios. En consecuencia, se revoca el auto de archivo y se ordena que el juzgado decida conforme a los artículos vigentes quiénes deben ser convocados, procediéndose posteriormente a la formación del cuaderno particional conforme a las normas generales de aceptación y repudiación de herencia.

La sentencia destaca que, en los procedimientos de división judicial de patrimonios, la comunicación notarial a los herederos prevista en el artículo 1005 del Código Civil es facultativa y no se puede requerir obligatoriamente a los interesados, siendo competencia exclusiva del órgano judicial determinar y convocar a los llamados a la herencia mediante los mecanismos procesales adecuados.

A) Introducción.

1º) En un procedimiento de división judicial de patrimonios relativo a una herencia intestada, el heredero del primer grado falleció después de los causantes y sus hijos renunciaron a su herencia, surgiendo controversia sobre la necesidad de que los nietos acepten o renuncien a la herencia de dicho heredero.

¿Es procedente requerir a los llamados nietos de un heredero fallecido la aceptación o renuncia de la herencia de su abuelo mediante el trámite notarial previsto en el artículo 1005 del Código Civil en el procedimiento de división judicial de patrimonios?.

No es procedente exigir imperativamente el requerimiento notarial del artículo 1005 del Código Civil a los nietos llamándoles a la herencia para su aceptación o renuncia, correspondiendo al órgano judicial efectuar las convocatorias que estime oportunas según el procedimiento judicial; así, se revoca el auto de sobreseimiento.

El artículo 1005 del Código Civil configura un cauce potestativo para la comunicación a los llamados a la herencia, sin fundamento legal para imponerlo de manera imperativa a los promotores; corresponde al órgano judicial, conforme a los arts. 782 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil, convocar a los herederos y legitimados en el procedimiento de división judicial de patrimonios.

2º) No se puede obligar a las partes promotoras de una división judicial de herencia a instar la interpelación notarial del artículo 1005 del Código Civil.

La Audiencia Provincial aclara que el mecanismo de la interpellatio iure (el requerimiento notarial para que un llamado a la herencia acepte o repudie en el plazo de 30 días) es una facultad potestativa de los interesados. Al ser una vía de jurisdicción voluntaria/notarial y de carácter facultativo, un Juzgado o un contador-partidor no pueden imponerla como un requisito obligatorio ni, mucho menos, archivar el proceso judicial si las partes deciden no utilizarla.

3º) La Competencia del Órgano Judicial (Arts. 782 y ss. LEC). El Auto recuerda las reglas de juego de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC) para la división judicial de patrimonios:

- Impulso y control judicial: Es el propio juzgado el que ostenta la competencia exclusiva para identificar, localizar y convocar a las personas que deban formar parte del proceso (herederos, legatarios de parte alícuota, cónyuge sobreviviente, etc.).

- Mecanismos procesales: La comparecencia para la formación de inventario y la convocatoria a la junta de herederos deben encauzarse a través de las notificaciones, citaciones y emplazamientos regulados en la LEC, no derivando esa carga obligatoriamente a la vía notarial externa.

B) Antecedentes.

El presente recurso de apelación trae causa de procedimiento de división judicial de patrimonios, respecto de la herencia intestada de los causantes don Eusebio y doña Estefanía.

Designado contador-partidor, en el mes de abril de 2022 presentó escrito solicitando se requiriese a las promotoras del procedimiento, doña Agueda y doña Silvia, para que aporten la interpelación a que se refiere el art. 1005 del CC. , dirigida a los nietos de don Leovigildo, hijo de los causantes y fallecido con posterioridad a éstos, por haber renunciado los tres hijos de don Leovigildo a la herencia de su padre mediante acta notarial de 21 de Junio de 2018.

Mediante diligencia de ordenación de 23 de Mayo de 2023, se requirió a las promotoras del expediente en los términos interesados por el contador-partidor, para que aporten la interpelación a la que se refiere el art. 1005 CC., al no estar previsto dicho trámite en el presente procedimiento de división judicial de patrimonios, tal y como solicita el contador-partidor en su escrito.

Reiterado el referido requerimiento a las promotoras del expediente, y considerando que no resultó cumplimentado, mediante auto de 11 de Febrero de 2025, se acordó el sobreseimiento y archivo de las actuaciones.

C) Motivos de recurso.

Interponen recurso de apelación doña Silvia y doña Agueda, alegando que no resulta procedente la práctica del requerimiento previsto en el art. 1005 del CC., pretendida por el contador partidor.

Asimismo, alegan que, en el marco de la sucesión intestada, es de considerar que don Leovigildo, hijo de los causantes don Eusebio y doña Estefanía, falleció en fecha 18 de Febrero de 2018, con posterioridad al fallecimiento de sus padres. Así como que los tres hijos de don Leovigildo, es decir, don Hermenegildo, don Sebastián y doña Ramona, renunciaron pura y simplemente a los derechos en la herencia de su padre el 21 de Junio de 2018. Resultando que dicha renuncia pura y simple, ex arts. 922 y 929 CC., surte efectos para sí y para sí y para su estirpe. Por lo que alcanza a los nietos de don Leovigildo.

D) Resolución.

1.- Hechos relevantes.

En la resolución del recurso son de considerar los hechos siguientes:

- Los causantes, don Eusebio y doña Estefanía, fallecieron, respectivamente, el 5 de Agosto de 1989 y el 13 de Julio de 2016.

- A su fallecimiento sobrevivieron seis hijos. De los cuáles, don Leovigildo falleció el 18 de Febrero de 2018, sin haber aceptado ni renunciado la herencia de sus padres.

- Los tres hijos de don Leovigildo, don Hermenegildo, don Sebastián y doña Ana, renunciaron pura y simplemente a la herencia de su padre mediante acta notarial de 21 de Junio de 2018.

- Existen nietos de don Leovigildo que no han aceptado ni renunciado a la herencia de don Leovigildo, instándose por el contador-partidor del presente procedimiento que se requiera a dichos nietos para la aceptación o renuncia de la herencia de su abuelo, don Leovigildo (hijo de los causantes), por el cauce del art. 1005 CC.

2.- Controvertido llamamiento a la herencia de los nietos de don Leovigildo.

Existe controversia en la primera instancia sobre la procedencia de entender o no llamados a la herencia a los nietos de don Leovigildo, hijo éste de los causantes. Sobre la premisa de que don Leovigildo falleció después de los causantes, y que sus tres únicos hijos renunciaron a la herencia de don Leovigildo.

Sobre dicha cuestión, es cierto, como se alega en el recurso, que a tenor del art. 922 CC:

"Si hubiere varios parientes de un mismo grado , y alguno o algunos no quisieren o no pudieren suceder, su parte acrecerá a los otros del mismo grado, salvo el derecho de representación cuando deba tener lugar".

Asimismo, que a tenor del art. 929 del mismo texto:

"No podrá representarse a una persona viva sino en los casos de desheredación o incapacidad".

Sin embargo, omite la parte apelante la previsión del art. 923 del CC., cuando dispone que:

"Repudiando la herencia el pariente más próximo, si es solo, o , si fueren varios, todos los parientes más próximos llamados por la ley heredarán los del grado siguiente por su propio derecho y sin que puedan representar al repudiante".

Precepto este último que contempla específicamente la renuncia a la herencia por todos los parientes más próximos llamados por la ley , con la consecuencia de que los parientes del grado siguiente heredan por derecho propio , no por derecho de representación .

Sin perjuicio de apuntar el contenido de los anteriores preceptos, no es objeto del presente recurso la determinación de quiénes resultan llamados a la herencia de los causantes.

3.- Requerimiento a las promotoras para instar la comunicación del art. 1005 CC.

Dispone el art. 1005 CC. Que:

"Cualquier interesado que acredite su interés en que el heredero acepte o repudie la herencia podrá acudir al Notario para que éste comunique al llamado que tiene un plazo de treinta días naturales para aceptar pura o simplemente, o a beneficio de inventario, o repudiar la herencia . El Notario le indicará, además, que si no manifestare su voluntad en dicho plazo se entenderá aceptada la herencia pura y simplemente."

En el presente caso, fallecido el heredero hijo de los causantes don Leovigildo el 18 de Febrero de 2018, y habiendo renunciado sus tres únicos hijos a la herencia de su padre mediante acta notarial de 21 de Junio de 2018, considera el contador-partidor requisito necesario, para la práctica del cuaderno particional conocer si los nietos de don Leovigildo aceptan o renuncian a la herencia.

A ese efecto, mediante escrito de Abril de 2022, el contador-partidor solicitó la práctica de requerimiento, en los términos del art. 1005 del Código civil, a los nietos de don Leovigildo, fallecido el 18 de Febrero de 2018, hijos de sus hijos don Hermenegildo, don Sebastián y doña Ana, para aceptar o repudiar la herencia de don Leovigildo "como único cauce para poder aceptar la herencia a la que éste resultaba heredero", es decir, la herencia de los padres de don Leovigildo.

Proveyendo el anterior escrito, mediante diligencia de ordenación de 23 de Mayo de 2023 se acordó conferir "un plazo de 2 meses a los promotores del expediente para que aporten la interpelación a que se refiere el artículo 1005 CC, al no estar previsto dicho trámite en el presente procedimiento, tal y como solicita el contador-partidor en su escrito".

Reiterado tal requerimiento en sucesivas ocasiones a las promotoras del expediente, y considerando que no resultó atendido, se acordó el archivo del procedimiento mediante el auto apelado.

Tal resolución, sin embargo, resulta improcedente, pues la comunicación que los interesados pueden dirigir, por cauce notarial, a los llamados a la herencia para su aceptación o renuncia, prevista en el art. 1005 CC., es puramente potestativa o facultativa para el interesado, sin que se aprecie fundamento legal que justifique exigirle imperativamente la práctica de dicha comunicación.

Lo anterior debe ponerse en relación con la debida constitución de la relación jurídico-procesal propia del procedimiento de división judicial de patrimonios, de los arts. 782 y ss. L.E.c., en el que corresponde al órgano judicial el llamamiento o convocatoria a "los herederos, a los legatarios de parte alícuota y al cónyuge sobreviviente", en todo caso a quienes entienda llamados a la herencia , así como al Ministerio Fiscal cuando resulte procedente.

En el presente caso, no cabe trasladar esa carga que incumbe al órgano judicial, a quienes son promotoras del expediente, por el cauce del art. 1005 CC.

Por lo expuesto, se estima el recurso, para que por el juzgado a quo se acuerde lo procedente sobre convocatoria al procedimiento de quienes estime oportuno en aplicación de los arts. 782 y ss. L.E.c.

A cuya vista habrá de confeccionarse el cuaderno particional mediante la aplicación de la normativa general sobre aceptación y repudiación de la herencia.

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Validez y eficacia de los poderes preventivos con cláusula de subsistencia otorgados voluntariamente antes de la entrada en vigor de la Ley 8/2021, los cuales pueden coexistir con otras medidas judiciales complementarias en ámbitos no cubiertos por el poder.

 

El Auto de la Audiencia Provincial de Alicante, sec. 6ª, de 17 de septiembre de 2026, nº 295/2026, rec. 661/2026, reconoce la validez y eficacia de los poderes notariales preventivos con cláusula de subsistencia otorgados voluntariamente antes de la entrada en vigor de la Ley 8/2021, los cuales pueden coexistir con otras medidas judiciales complementarias en ámbitos no cubiertos por el poder; además, el control judicial y el respeto a la voluntad del poderdante son salvaguardias necesarias, y la resolución no vulnera derechos fundamentales ni infringe los pronunciamientos de la doctrina jurisprudencial reciente.

Cuando una persona con discapacidad ha otorgado previamente un poder preventivo con cláusula de subsistencia en el ámbito económico, este poder constituye una medida voluntaria de apoyo suficiente en ese ámbito, aunque ello no impide que se establezcan judicialmente otras medidas de apoyo, como una curatela asistencial, para ámbitos distintos como el personal y de salud.

La Sala desestima el recurso de apelación interpuesto por la esposa y confirma el auto que concede curatela asistencial en el ámbito personal y sanitario a favor de la esposa, manteniendo el poder preventivo otorgado previamente en el ámbito económico a la hija.

Considera que el poder preventivo con cláusula de subsistencia es suficiente para cubrir el ámbito económico y que la ley favorece las medidas voluntarias, complementadas en su caso con otras judiciales para otros ámbitos.

La convivencia, distancia o dificultades comunicativas entre familiares no justifican la supresión del poder otorgado ni la ampliación de la curatela, y que la voluntad expresada por el Sr. Gabriel se respeta en la resolución. No se aprecia vulneración de derechos fundamentales de la esposa ni error en valoración probatoria.

La sentencia distingue claramente entre medidas voluntarias y judiciales de apoyo, validando que un poder preventivo con cláusula de subsistencia otorgado antes de la Ley 8/2021 mantiene su eficacia como medida voluntaria en el ámbito económico, y que ello no impide la constitución de otras medidas judiciales para otros ámbitos como el personal o sanitario, asegurando así una aplicación flexible y respetuosa de la voluntad y derechos de la persona con discapacidad.

A) Introducción.

1º) Una persona con discapacidad otorgó poderes económicos a uno de sus hijos antes de la vigencia de la Ley 8/2021 y se solicitó establecer medidas judiciales de apoyo complementarias, nombrando a su cónyuge curador asistencial para el ámbito personal y sanitario, mientras que el poder otorgado cubría únicamente el ámbito económico.

¿Es procedente limitar la medida de apoyo judicial a una curatela asistencial para el ámbito personal y sanitario dejando vigente el poder preventivo económico otorgado a la hija, o debe confirmarse la nombramiento del cónyuge como curador tanto asistencial como representativo en todos los ámbitos, incluidos los económicos?.

Se considera procedente mantener la curatela asistencial para el ámbito personal y sanitario a favor del cónyuge y conservar vigente el poder preventivo económico a favor de la hija, confirmando la resolución que estableció tal régimen, sin atribuir curatela representativa completa al cónyuge.

La aplicación de la Ley 8/2021 reconoce la validez y eficacia de los poderes preventivos con cláusula de subsistencia otorgados voluntariamente antes de su entrada en vigor, los cuales pueden coexistir con otras medidas judiciales complementarias en ámbitos no cubiertos por el poder; además, el control judicial y el respeto a la voluntad del poderdante son salvaguardias necesarias, y la resolución no vulnera derechos fundamentales ni infringe los pronunciamientos de la doctrina jurisprudencial reciente.

2º) Primacía de la voluntad de la persona con discapacidad.

El espíritu de la reforma de la Ley 8/2021 sitúa la voluntad, deseos y preferencias de la persona con discapacidad en el centro de cualquier actuación.

- Los poderes preventivos con cláusula de subsistencia son medidas voluntarias de apoyo.

- La ley otorga preferencia absoluta a las medidas que el propio interesado diseñó cuando tenía plena capacidad, por encima de las medidas judiciales (como la curatela).

- Aunque el poder se otorgara con anterioridad a la entrada en vigor de la Ley 8/2021, su eficacia se mantiene plenamente válida como expresión de esa voluntad soberana.

3º) Principio de necesidad y subsidiariedad de las medidas judiciales. La intervención de un juez para establecer apoyos solo debe darse en defecto o por insuficiencia de las medidas voluntarias.

- Suficiencia en lo económico: Al existir un poder preventivo que cubre de forma adecuada y eficaz la gestión patrimonial a través de la hija, no existe necesidad jurídica de proveer un apoyo judicial (curatela) para ese mismo ámbito. Hacerlo supondría revocar de facto una decisión libre del afectado sin una causa justificada de mal uso o abuso.

- Insuficiencia en lo personal/sanitario: Al no estar cubiertos los aspectos de salud y esferas personales por dicho poder, es aquí —y solo aquí— donde la intervención judicial es necesaria y proporcionada, justificando la constitución de la curatela asistencial a favor de la esposa.

B) Antecedentes.

Por Auto de fecha 24 de marzo de 2026se acuerda con estimación en parte de las pretensiones de la ahora recurrente Dña. Adela, establecer como medida de apoyo judicial en el ámbito personal y de la salud en relación con D. Gabriel, esposo de la anterior, una curatela asistencial, nombrando como curadora con funciones asistenciales a la demandante, para los actos que concreta antes citados. Y ello al entender que la amplitud de los poderes con cláusula de subsistencia, otorgados por D. Gabriel antes de la entrada en vigor de la Ley 8/2021de 2 de julio a favor de una de sus hijas, constituye una medida de carácter voluntario que hace innecesaria la constitución de una curatela representativa en el ámbito económico y patrimonial.

Frente a dicha resolución se alza en apelación la demandante Dña. Adela interesando la revocación de la resolución recurrida y se la nombre como curadora de su esposo tanto con funciones asistenciales como representativas, para todos los ámbitos y concretamente: 1º Actos para el cuidado de la persona del discapaz, así como decisiones sobre tratamientos médicos, quirúrgicos, suministro de medicamentos e internamientos en hospitales y residencias (públicas o privadas). 2º Actos y decisiones relativos a cuestiones económicas, jurídicas, administrativas y contractuales del discapaz. 3º Actos de disposición de las cuentas bancarias y de cualquier producto bancario del que sea titular el discapaz. 4º Actos de trascendencia patrimonial para tomar decisiones de contenido económico (seguimiento de cuentas corrientes y de cualquier producto bancario que tenga contrato el discapaz, ingresos y gastos).

Así mismo interesa: 1º.- Se autorice expresamente a la esposa (Doña Adela) para poder contratar a personal de ayuda para el discapaz, si lo estima necesario. 2º.- Se acuerde la revocación del poder general otorgado el 10 de julio de 2021 ante el Notario de Jávea Don Antonio (protocolo 1.963). 3º.- Se autorice a la esposa (Doña Adela) para poder ejercitar las acciones judiciales en nombre del discapaz necesarias para poder revocar los poderes y escrituras otorgadas por el discapaz que se hayan otorgado en contra de sus intereses. 4º.- Se imponga a la esposa (Doña Adela) la obligación de presentar un informe anual sobre la situación personal del discapaz y presentar rendición anual de las cuentas del discapaz.

Recurso que funda en error en la valoración de la prueba siendo las medidas inadecuadas e insuficientes al no tener en cuenta que es la demandante la única persona que convive con D. Gabriel, la distancia con sus hijos que residen en Reino Unido y la indebida comunicación existente entre éstos y la demandante. La indebida interpretación que hace el Auto que se recurre de la STS que cita. La imposibilidad de separar una curatela asistencial y una curatela representativa. Considerando que la decisión adoptada vulnera la voluntad de D. Gabriel manifestada en el acto de la vista. Alegando en definitiva que si no se le atribuye la curatela representativa en el ámbito patrimonial no aceptaría el cargo de curadora con funciones asistenciales, considerando que la resolución recurrida vulnera sus derechos fundamentales como esposa-cuidadora.

Recurso al que se oponen tanto las hijas de D. Gabriel que se personaron en el procedimiento, como el Ministerio Fiscal, interesando todos ellos la confirmación de la resolución dictada al considerar que la misma es conforme a derecho y adecuada a las necesidades y a la voluntad de la persona necesitada de apoyo.

C) Valoración jurídica.

En el presente caso debemos de partir de que constituye un hecho no controvertido que D. Gabriel es una persona necesitada de medidas de apoyo y que éste, con anterioridad a la entrada en vigor de la Ley 8/2021otorgó amplios poderes en el ámbito económico, negocial y patrimonial a favor de una de sus hijas, poderes que contienen cláusula de subsistencia.

Al respecto de los referidos poderes en relación con las necesidades de apoyo sobrevenidas y la nueva regulación que al respecto introduce la Ley 8/2021, se debe atender a lo dispuesto en la STS nº 1449/24 de 4 de noviembre de 2024, citada por la resolución objeto de recurso, dicha sentencia viene a resolver la cuestión de si constatado que la persona en cuestión necesita apoyos para el ejercicio de su capacidad jurídica, debe constituirse judicialmente una curatela a pesar del previo otorgamiento del poder, concluyéndose que si existe un poder preventivo general que resulte suficiente no procede constituir la curatela; y que esa necesidad de no hace ineficaz el poder general que se otorgó, sino que el poder con cláusula de subsistencia, en el nuevo régimen legal, se convierte en una medida de apoyo voluntaria sometida a la ley y puede funcionar como tal.

Así recoge la referida sentencia del TS nº 1449/2024, de 4 de noviembre de 2024, que:

"La regulación introducida en el Código civil por la Ley 8/2021, de 2 de junio, se refiere a los poderes preventivos tanto en su modalidad de poder con cláusula de subsistencia (con eficacia desde el otorgamiento, pero con cláusula de continuidad y subsistencia si en el futuro el poderdante precisa poyo en el ejercicio de su capacidad) como en su modalidad de «poder preventivo puro», es decir, aquellos poderes cuya vigencia se pospone al momento en que en el futuro el poderdante precise apoyo en el ejercicio de su capacidad (arts. 256 y 257 CC).

Así, entre las disposiciones generales referidas a las medidas de apoyo establece el art. 250 párrafo primero CC: «Las medidas de apoyo para el ejercicio de la capacidad jurídica de las personas que lo precisen son, además de las de naturaleza voluntaria, la guarda de hecho, la curatela y el defensor judicial». Y, en sede de medidas voluntarias de apoyo , dispone el art. 256 CC: «El poderdante podrá incluir una cláusula que estipule que el poder subsista si en el futuro precisa apoyo en el ejercicio de su capacidad ». Y, conforme al art. 257: «El poderdante podrá otorgar poder solo para el supuesto de que en el futuro precise apoyo en el ejercicio de su capacidad . En este caso, para acreditar que se ha producido la situación de necesidad de apoyo se estará a las previsiones del poderdante. Para garantizar el cumplimiento de estas previsiones se otorgará, si fuera preciso, acta notarial que, además del juicio del notario, incorpore un informe pericial en el mismo sentido».

Como medida de apoyo , los poderes preventivos, fundados en el respeto a la autonomía de la voluntad, quedan sujetos a las disposiciones generales establecidas como criterios aplicables a todas las medidas de apoyo a las personas con discapacidad (arts. 249 y 250 CC ).

La ley, además, otorga preferencia a las medidas voluntarias, pues solo en defecto o por insuficiencia de medidas de naturaleza voluntaria (y a falta de guarda de hecho que suponga apoyo suficiente), podrá la autoridad judicial adoptar otras supletorias o complementarias ( art. 255, párrafo quinto CC)."

Como recoge la disposición transitoria 3.ª de la Ley 8/2021, de 2 de junio, que entró en vigor el3 de septiembre de 2021 "Las previsiones de autotutela se entenderán referidas a la autocuratela y se regirán por la presente Ley...

Los poderes y mandatos preventivos otorgados con anterioridad a la entrada en vigor de la presente Ley quedarán sujetos a esta. No obstante, cuando, en virtud del artículo 259, se apliquen al apoderado las reglas establecidas para la curatela, quedarán excluidas las correspondientes a los artículos 284a290 del Código Civil...".

En el supuesto analizado en la sentencia citada, como en el que se analiza en el presente procedimiento, la parte demandante considera que debe establecerse una curatela como medida de apoyo a la discapacidad sobrevenida entendiendo que el poder otorgado con cláusula de subsistencia a favor de la hija no es suficiente. Encontrándonos igualmente con un poder otorgado con anterioridad a la entrada en vigor de la Ley 8/2021, con la única diferencia entre supuestos, de que el poder otorgado en el presente caso va dirigido solo a un ámbito de la vida concreto, el económico, mientras que el previsto en la STS citada se trataba de un poder general. Pero ello no determina que la doctrina contenida en dicha sentencia no sea de aplicación al caso que nos ocupa, como en definitiva pretende la parte apelante. Por lo que este motivo de recurso debe ser desestimado, no concurriendo error alguno en la interpretación del contenido de la misma.

D) Aunque la persona necesite apoyos para el ejercicio de su capacidad jurídica, ello no hace ineficaz el poder general que otorgó, sino que el poder con cláusula de subsistencia, en el nuevo régimen legal, se convierte en una medida de apoyo voluntaria sometida a la ley y puede funcionar como tal.

En cuanto a la alegada imposibilidad de separar una curatela asistencial y una curatela representativa. Tampoco esta pretensión de la parte apelante puede merecer favorable acogida. Por cuanto que si bien en la STS nº 1449/24 de 4 de noviembre de 2024citada, concluye que si existe un poder preventivo general que resulte suficiente no procede constituir la curatela, ello lo refiere para aquellos supuestos de que se trate de un poder general y que no sea necesario adoptar ninguna otra medida en otros ámbitos de la vida, como sucedía en el concreto caso que analiza. Sin embargo, también se recoge en la citada STS que "los poderes preventivos son compatibles con otras medidas de apoyo que puedan establecerse a favor del poderdante ", por resultar así del art. 258 LEC, cuando señala que "Los poderes a que se refieren los artículos anteriores mantendrán su vigencia pese a la constitución de otras medidas de apoyo en favor del poderdante , tanto si estas han sido establecidas judicialmente como si han sido previstas por el propio interesado.........."

Lo que concluye la referida sentencia es que, si queda constatado que la persona necesita apoyos para el ejercicio de su capacidad jurídica , ello no hace ineficaz el poder general que otorgó, sino que el poder con cláusula de subsistencia, en el nuevo régimen legal, se convierte en una medida de apoyo voluntaria sometida a la ley y puede funcionar como tal.

Y así recoge que "también es cierto que, para lo no previsto por el poderdante que haya otorgado un poder general (que «comprenda todos los negocios del otorgante»), el art. 259 CC ha optado por ordenar la aplicación supletoria de la regulación de la curatela:

«Cuando el poder contenga cláusula de subsistencia para el caso de que el poderdante precise apoyo en el ejercicio de su capacidad o se conceda solo para ese supuesto y, en ambos casos, comprenda todos los negocios del otorgante, el apoderado, sobrevenida la situación de necesidad de apoyo , quedará sujeto a las reglas aplicables a la curatela en todo aquello no previsto en el poder , salvo que el poderdante haya determinado otra cosa».

Pero se trata de un régimen dispositivo aplicable de manera subsidiaria de la voluntad individual y que el poderdante puede excluir puesto que, como termina diciendo el art. 259 CC, la sujeción del poder a las reglas aplicables a la curatela para lo no previsto por el poderdante es «salvo que el poderdante haya determinado otra cosa».

Con todo, es evidente que, pese a la amplitud con la que se permite al poderdante configurar el contenido del poder y evitar la aplicación supletoria del régimen de la curatela, lo que el poderdante no podrá excluir eficazmente es el control judicial que resulta de lo dispuesto en el último párrafo del art. 258 CC y en el art. 1732.5.º CC,.."

Señalando que "estos preceptos no permiten excluir el control judicial, sino porque sería contrario a las exigencias de la Convención de Nueva York sobre los derechos de las personas con discapacidad, que en su art. 12.4 4 exige a los Estados Parte que aseguren «que en todas las medidas relativas al ejercicio de la capacidad jurídica se proporcionen salvaguardias adecuadas y efectivas para impedir los abusos de conformidad con el derecho internacional en materia de derechos humanos. Esas salvaguardias asegurarán que las medidas relativas al ejercicio de la capacidad jurídica respeten los derechos, la voluntad y las preferencias de la persona, que no haya conflicto de intereses ni influencia indebida, que sean proporcionales y adaptadas a las circunstancias de la persona, que se apliquen en el plazo más corto posible y que estén sujetas a exámenes periódicos por parte de una autoridad o un órgano judicial competente, independiente e imparcial. Las salvaguardias serán proporcionales al grado en que dichas medidas afecten a los derechos e intereses de las personas»."

Consecuentemente el hecho de que se hayan mantenido los poderes con cláusula de subsistencia y voluntad de D. Gabriel en el ámbito económico manifestada antes de la entrada en vigor de la Ley 8/2021, como una medida voluntaria de apoyo , ello no impide que se impongan otras medidas de apoyo incluso judiciales para otros ámbitos de la vida, como ocurre en el presente caso al constituirse una curatela asistencial para el ámbito personal y sanitario. Curatela que también cumple con la voluntad de la persona necesitada al declarar D. Gabriel en el acto de la vista que quiere continuar al cuidado de su esposa.

E) Por lo que respecta al alegado error en la valoración de la prueba siendo las medidas inadecuadas e insuficientes al no tener en cuenta que es la demandante la única persona que convive con D. Gabriel, la distancia con sus hijos que residen en Reino Unido y la indebida comunicación existente entre éstos y la demandante. Este motivo de recurso no debe ser acogido, no incurriendo el juzgador de instancia en error alguno, en la medida en que ni la distancia geográfica ni las dificultades lingüísticas impiden el ejercicio de las facultades encomendadas a la hija en virtud del poder preventivo otorgado en su día, ni el ejercicio de las funciones asistenciales acordadas en la resolución objeto de recurso. Sin que se haya constatado dificultad alguna, más allá de la discrepancia o conflicto entre la esposa de D. Gabriel, hoy apelante, y las hijas del aquel, en cuanto al control de la economía y patrimonio de D. Gabriel. Hasta el extremo de alegar o amenazar la apelante que no aceptaría la curatela asistencial si no se le atribuye la curatela representativa en el ámbito económico, cuestión esta en la que no debe entrar esta Sala por afectar a una cuestión de ética y moral, siendo ajena a la cuestión jurídica, única que debe ser resuelta por la Sala.

Sin que el ejercicio de una curatela asistencial atribuido a la esposa vulnere derechos fundamentales de la misma como pretende, de no atribuirle también la curatela representativa en el ámbito económico, en la medida en que el juzgador de instancia en la resolución que se recurre, ya hace referencia al supuesto en que se haga necesario contratar a personal de ayuda para atender a D. Gabriel indicando que tal eventualidad quedaría en el ámbito de la gestión ordinaria de la curatela asistencial, sin perjuicio de que, si ello comporta un gasto extraordinario que deba sufragar el propio discapaz, será preciso contar con la intervención de la apoderada para la gestión de sus asuntos económicos; recordando a ambas partes que una eventual falta de asistencia económica (ajustada a los recursos económicos que posee D. Gabriel), que pusiera en riesgo las atenciones o necesidades que precisa el discapaz, pudiera, en su caso, dar lugar a causa de remoción del curador(art. 278 del CC), y motivar la extinción del poder preventivo (art. 258, párrafo cuarto, del CC).

No concurriendo tampoco error en la valoración de las declaraciones de D. Gabriel vertidas en el acto de la vista, ni las medidas acordadas van en contra de su voluntad, pues el mismo manifestó que quería seguir viviendo con su mujer como hasta ahora, que le parecía bien que esta sacase pequeñas cantidades de su cuenta para la gestión normal, si bien con la salvedad de que se lo dijese y lo gastase para los dos, y que quería que la vivienda fuese para sus hijos. Quedando constatado que la hija de D. Gabriel encargada de la gestión económica, ha autorizado disposiciones semanales de 200 € de la cuenta de D. Gabriel, donde manifestó se encuentran domiciliados todos los gastos. Sin que las manifestaciones vertidas en la vista por D. Gabriel determinen su deseo de dejar sin efecto o extinguir el apoderamiento en su día conferido a su hija, ni de atribuir a su esposa la gestión jurídica y económica de su patrimonio.

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